
La carta de El Granaíno es amplia, con platos muy sabrosos y rotundos, sin lugar para los experimentos o aventuras. Sus hondas raíces populares se asientan en la cocina tradicional española, adaptada a todos los gustos actuales más ligeros.
Los cocineros basan su trabajo en una cuidadosa selección de las mejores materias primas que, procedentes del mar o de la huerta, sirven para preparar unos platos sobre los que se ha realizado una mínima manipulación.
La cocina de El Granaíno es el resultado de un feliz maridaje entre la cocina granadina e ilicitana.